¿Este colchón se hunde al no llevar muelles?


Una de las principales características de este material es la resiliencia. Consiste en la capacidad de recuperar su forma original, una vez que no tiene peso encima.

Por otro lado, en toda cama aparece lo que se llama la huella del durmiente, y se trata de un desgaste de uso habitual y natural.
Consiste en el hundimiento lógico que producimos en la zona donde descansamos habitualmente. Es por este motivo, por el cual siempre recomendamos rotarlos con cierta frecuencia. En concreto de cabeza a pies y de pies a cabeza cada 2 ó 3 semanas máximo.